domingo, 27 de junio de 2010

El mejor de su país (y el más salado)

Todos tenemos un lugar que siempre nos marca en la vida y nos hace regresar. Quizás nacemos o vivimos en otro lado, pero como estamos predestinados a ese sitio, siempre estaremos allí.


Marco Antonio Etcheverry Vargas es, sin dudas, el mejor jugador de la historia del fútbol de Bolivia. Él solito clasificó al Mundial de Estados Unidos 1994 a la selección alti plánica, que sorprendió al ganarle a Brasil, país que nunca antes había perdido un partido en las eliminatorias.

Nacido el 26 de setiembre de 1970 en la ciudad de Santa Cruz, Marco desde muy joven demostró que él era un jugador diferente en Bolivia y que tenía todo para hacer historia: con él como líder, Bolivia clasificó a las Copas Mundiales U-17 de China R.P. 1985 y Canadá 1987. El utilizó las camisetas 14 y 7, respectivamente, e incluso anotó 2 goles: uno ante Estados Unidos en la edición del 85, y otro ante la Unión Soviética en el 87.

En Bolivia toda la espectativa estaba puesta en él. La humilde selección verde sólo había participado en dos ediciones de la Copa Mundial: Uruguay 1930 y Brasil 1950. Los resultados para Bolivia en estos torneos no eran para nada buenos: dos nefastos 4-0 ante Yugoslavia y Brasil en el 30, y una terrible goleada de 8-0 ante Uruguay en la edición del 50. Tres goleadas en contra para guardarlas eternamente en el baúl, y ningún gol a favor.

Pero en Bolivia ya se habían hecho una idea de que no podían aspirar a mucho ya antes del Mundial 1994. En el sorteo del torneo fueron emparejados ante el vigente campeón mundial, Alemania, y para colmo de males, debían jugar ante ellos en el partido inaugural. En todo el planeta tierra, nadie dudaba que los europeos arrollarían a los altiplánicos en el debut, inclusive muchos tenían en su mente que los alemanes lograrían una goleada de escándalo.

El segundo rival era Corea del Sur, que al igual que Bolivia, nunca había ganado un partido en un Mundial y sólo recibía goleadas. El grupo lo cerraban ante España, otro equipo europeo, con una gran liga de fútbol y que quería el titulo. En Bolvia, sólo aspiraban a ganarle a Corea del Sur y lograr, al menos, su primera victoria en los Mundiales.

La poca ilusión se fue apagando antes del Mundial: Marco Etcheverry, la gran esperanza, se lesionó antes del comienzo del torneo. Terrible noticia en el país sudamericano. Sin él, Bolivia perdía demasiado dentro de la cancha, Marco era el líder nato y el diferente.

El debut de Bolivia en el Mundial de Estados Unidos 1994 fue el 17 de junio en el campo del Soldier Field en Chicago. No había ningún terrestre que dude de la victoria alemana, y se esperaba que sea por varios goles de diferencia.

Marco estaba en la banca de suplentes con la 10 en el pecho. Debió sentirse frustrado. Él clasificó a ese equipo que estaba jugando ante el campeón mundial, y no podía estar allí jugando por una terrible lesión. Como cualquier ser humano debió sentir una gran molestia dentro de él que justamente se refleja cuando hacemos algo.

El primer tiempo había acabado sopredentemente cero a cero. Nadie lo podía creer. En el segundo tiempo vendría el gol: un terrible error de marca de la defensa y una pésima salida del arquero Carlos Trucco, posibilitaron que Juergen Klinsmann anote el 1-0 a los 61 minutos.

Al minuto 72, el técnico Xavier Azkargorta decide arriesgar: Marco Etcheverry, el diferente, el número 10, la esperanza de Bolivia entraba a la cancha por Luis Ramallo. Pero Marco ya tenía algo en la cabeza que lo molestaba, un fastidio que no lo dejaba tranquilo. Frustración, le dicen algunos.

Y salió al flote. El árbitro mexicano Arturo Brizio le mostraba la tarjeta roja a Marco Etcheverry en el minuto 82 por una falta ante Klinsmann. Alemania terminó ganando 1-0. El mejor jugador de la historia de Bolivia sólo pudo jugar 3 minutos en la historia de los mundiales.

Marco Etcheverry nunca más jugó en el Mundial. No pudo estar en el aburrido empate 0-0 ante Corea del Sur, y no fue tomado en cuenta en la derrota 1-3 ante España, partido en donde Bolivia, al menos, anotó su primer gol en el torneo, obra de Edwin "Platini" Sánchez en el 67'.

Una triste presencia en la historia de los Mundiales para el mejor jugador de la historia de su nación.



Notas:

1) El pasó de Etcheverry fue tan efímero que en este video está casi toda su participación en el Mundial de Estados Unidos 1994.



2) El refrán del inicio del post es por algo simple. La vida de Etcheverry estuvo marcada con Estados Unidos. Su primer gol en una Copa Mundial se lo anotó al país americano. Su primer Mundial de mayores lo jugó en suelo Yankee. Dos años después, ficharía por el D.C. United de la Major League Soccer de ese país. Su primer título lo ganó con el club de Estados Unidos.
Y para rematar, se volvió un ídolo del D.C. United al jugar casi 200 partidos en siete años vistiendo su camiseta. Acutalmente, reside en Estados Unidos y tiene una academia allí.

Sólo hay que darnos cuenta cuál es el lugar que nos escogió el destino.