miércoles, 23 de julio de 2008

La mejor forma de renunciar


Querido Marcelo, negro querido, hoy dedicado a vos escribiré unas pequeñas líneas.

LLegaste a la selección de tu país en 1998, por Pasarella, en una de las clásicas del fútbol, que le va mal a un técnico y hacen la más fácil: lo botan y traen otro. Dicen que es en honor al refrán "a rey muerto, rey puesto"

Vos que le enseñaste a la humanidad entera que cuando todos te dan la espalda, uno se debe poner más fuerte y decir "yo valgo".
Fracasaste en el Mundial del 2002. La celeste y blanco llegaba como la favorita en el torneo, y te fuiste así como se fueron Túnez, China y Arabia Saudita, eliminado en primera fase. CRITICADÍSIMO: nunca habían sacado tantas cosas malas a un equipo. TODO EL MUNDO PEDÍA QUE TE LARGES DE TU SELECCIÓN. Pero les dijiste que no. Dentro de ti tenías en la mente que tendrías una revancha, nadie te creía: SÓLO TÚ

Vos que le enseñaste a la humanidad entera lo convenida que es: cuando uno pierde nadie te apoya; cuando ganas, todos te quieren.
Sabías que llegaría tu revancha y así fue: Ibas bien en las eliminatorias, estuviste a un minuto de campeonar la Copa América de Perú 2004 y lograste la de oro en las Olimpiadas de Atenas 2004. La gente te amaba, te adordaba, los que te criticaban te alababan. Había llegado tu revancha. Lo lograste, pero faltaba algo. Algo que habías decidido luego de ese maldito partido contra Suecia en el 2002...

Y lo hiciste un fin de semana de Agosto del 2004. Viniste a Lima, y nos recordaste que somos los últimos de CONMEBOL al ganarle a Perú 1-3. Marcelo NUNCA ANTES HABÍAS SIDO TAN QUERIDO EN TU PAÍS. NEGRO, TÉNÍAS EL 100% DE SIMPATÍA.
Y cuando podías optar por estar en un ambiente con toda la gente amándote, con los jugadores que te respaldaban, y un gran proyecto, hiciste lo más inteligente: RENUNCIAR.

Preferiste irte así. Como la pareja que deja a la suya en lo mejor de la relación: PARA SER RECORDADO SIEMPRE Y TENER UN GRAN CRÉDITO.
Marcelo que inteligente eres, me saco el sombrero por ti. Que diferente hubiera sido que hayas renunciado en el 2002, quizás nadie te hubiera contratado nunca más, y serías un D.T. más ... hoy eres un D.T. respetado y de gran crédito a nivel mundial.

Cuenta la leyenda, que el país que vio nacer al Don José de San Martín, aún te extrañan, y piden a gritos que regreses ¡Qué ironía! ¿verdad? Ayer te odiaban, hoy te aman.