martes, 1 de enero de 2008

Perú - Brasil

Último minuto del segundo tiempo. Perú y Brasil empataban 1-1 en el estadio Monumental de Lima .Tiro de esquina a favor del Scratch, Lucio conecta de cabeza y el balón choca en el poste. Se salva Perú en el minuto final. Y yo ahí sentado en Occidente. Pensaba mientras salía del estadio "Que suerte que no la metío, sino todo mi día se iba a ir al agua". Y es que, luego de esa jugada, se me vino todo el día a la cabeza....

Llegué al Monumental alrededor de la una de la tarde, pensé que estaba loco y que de seguro iba a ser el primerito en llegar, pero ya habían varias personas fuera y dentro del estadio. De ahí, luego de pasar por 3 rampas de seguridad, llegué a mi sitio (Occidente Central, línea 21, sitio 2). Poco a poco llegaban las personas, los hinchas brasileros eran muy jobiales y grandes personas. Incluso pedían fotos con las personas que estaban cerca suyo - a mí también me pidieron- para que les crean que estuvieron en Perú.


El sol mataba y yo rogaba que la sombra siga avanzando en mi asiento. Mucha gente ya comentaba, más que como alinería Perú, que ojalá juege Ronaldinho, Kaká y Robinho para tomarles fotos.

El primero en salir a calentar fue Diego Penny, mucha gente se quedó absorta, aunque ya se esperaba, luego saldría Perú; y de ahí salió el dueño de la fiesta - aunque eran los visitantes - la selección de Brasil.


Pero Brasil es Brasil, y con un golazo de Kaká en el primer tiempo se puso adelante en el marcador, y él solito hizo callar a las 70.000 personas que estaban en las gradas -yo incluído que ni me di cuenta del gol, de la nada vi la pelota dentro -, y a la vez soltar gritos de las chicas enamoradas de él que estaban en el estadio, y de seguro también las que estaba viendo el partido por televisión.


Al iniciar el segundo tiempo, Perú se olvidó que tenía al frente a una selección tan fuerte como Brasil - o quizás Brasil se acordó que tenía al frente una selección tan débil como Perú - y el patido se volvió de igual a igual.
Y de ahí llegaría el gol del empate, Juan Vargas remata al azar, y Lucio la mete en su propio arco.Era el 1-1 y nadie lo podía creer. Vargas le dedicó el gol a su madre por su cumpleaños levantándose la camiseta y dejándole un mensaje; cosa que le sumó su segunda amarilla y no pudo jugar ante Ecuador, y con lo que mucha gente más le hechó la culpa a su madre que a él por no poder jugar.

Abucheado. La gente se le prendió a Ronaldinho

La gente se agrandó mucho. Cada vez que Ronaldinho se iba a disparar un tiro de esquina, la gente de populares bajaba y le gritaban para bajarle la moral. Incluso le gritaban "malo de mierda", cosa que de seguro después con cabeza fría se deben haber dado cuenta que no era así, por que él solito era mejor que toda la selección peruana, con Chemo, los asistentes, los utileros y Burga incluídos.

Luego vendría la jugaba letal, minuto 90 + 3, Ronaldinho saca un tiro de esquina, el cual cabezea Lucio y choca la poste. Los brasileros se volvieron locos, no lo podían creer. Y los peruanos tampoco. Luego de ese remate acabaría el partido, 1-1 y la gente se fue muy feliz, por que esperaban ver 10 goles de Brasil.


Yo derrepente cuando volví a mi presente, me di cuenta que ya estaba en Javier Prado, y me puse a pensar por última vez antes de escuchar música en mi ipod, ¿Qué hubiera pasado si Lucio metía ese gol? Fácil me arruinaba todo mi día de espera del partido a mí, y a la vez, a todos los que fueron a ver el partido ...